martes, 28 de julio de 2015

El presidente de Bolivia le obsequió un crucifijo sobre una hoz y un martillo, que sorprendió al Sumo Pontífice; el hecho revolucionó las redes sociales y despertó fuertes críticas en el mundo



El presidente de Bolivia le obsequió un crucifijo sobre una hoz y un martillo, que sorprendió al Sumo Pontífice; el hecho revolucionó las redes sociales y despertó fuertes críticas en el mundo















LA PAZ.- Un crucifijo tallado sobre una hoz y un martillo, que el presidente de Bolivia, Evo Morales, regaló al papa Francisco provocó críticas en el mundo a través de los medios de comunicación y las redes sociales, además de opositores bolivianos que consideraron el obsequio como algo "vergonzoso".

Cuando Francisco recibió el particular obsequio, salió de su boca: "Eso no está bien", mientras escuchaba la explicación del presidente boliviano.









Sin embargo, horas después de la ceremonia de regalos, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, explicó hoy que el papa Francisco "no tuvo una particular reacción negativa" al crucifijo con la cruz y el martillo que le regaló el presidente Morales durante su visita de cortesía al palacio presidencial en La Paz.


"El papa no ha tenido una particular reacción a esto y ni me ha dicho que manifieste particular reacción negativa a esto", dijo Lombardi, que respondió en una rueda de prensa a la preguntas sobre el regalo del crucifijo.


La "cruz comunista", como se la ha bautizado en los medios, es una replica de una figura tallada por el sacerdote jesuita español Luis Espinal Camps, que fue torturado y asesinado por paramilitares en La Paz en 1980 por denunciar la violencia política en el país.


Lombardi explicó "que pidió a los jesuitas que estaban en la misa sobre esta cruz y efectivamente es algo que fue diseñado por Espinal y con el sentido de una actitud de diálogo muy abierto a todos".











SIGNIFICADO DEL REGALO


El regalo es una réplica de un tallado que hizo el sacerdote jesuita Luis Espinal antes de ser asesinado en marzo de 1980 en La Paz. La pieza original se encuentra en la sede de la Compañía de Jesús de la capital boliviana.


El sacerdote jesuita Xavier Albó, amigo de Espinal, relató: "Lucho en la nueva cruz acopló al Cristo de sus primeros votos, con un martillo vertical y una hoz horizontal para expresar el necesario pero huidizo diálogo cristiano marxista, con los obreros y campesinos. El que lo hiciera con el Cristo de sus votos muestra cuán adentro sentía la urgencia de tal diálogo".


También relató que el tallado de Espinal se refería a la huelga de hambre que en enero de 1978 forzó al dictador boliviano Hugo Banzer a convocar a elecciones nacionales en julio de ese año.


"Tiene multitud de rostros, simplemente delineados, un hambriento esqueleto en el centro y, en las cuatro esquinas, en diagonal, dos cabezas de animales feroces, una flor y una estrella", agregó.


Morales también le regaló al Papa un ejemplar de "El libro del mar", sobre cómo Bolivia perdió su salida al mar durante la guerra del Pacífico con Chile en 1879-83. Bolivia trató de renegociar el acceso al Pacífico ante el Tribunal Internacional de Justicia en 2013, mientras que Chile alegó que la corte no tenía jurisdicción porque las fronteras de Bolivia se definieron en un tratado de 1904. Se espera que el tribunal determine para final de año si tiene competencia para fallar en el caso.


Francisco, por su parte, regaló a Morales un mosaico de la Virgen y una copia de su reciente encíclica sobre el medio ambiente.

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